Aún tiene larga vida la producción de acero nuevo

A medida que crece la demanda en las economías emergentes, la brecha entre la demanda y la disponibilidad de chatarra de acero está creciendo.

A nivel mundial, la producción de acero es tres veces mayor que la oferta de chatarra y las existencias de acero varían enormemente en todo el mundo.

En el mundo desarrollado, cada persona usa aproximadamente 10-14 toneladas de acero, mientras que en las economías emergentes, el stock promedio de acero en uso por persona es entre 5.5 toneladas.

Para que el mundo en desarrollo pueda crear la infraestructura que facilitará los estilos de vida que disfrutamos en el mundo desarrollado, el uso del acero por persona tendrá que aumentar sustancialmente y de ahí viene la demanda del acero nuevo.

Dado que la tasa promedio de reciclaje de acero actual es del 85%, es vital identificar y abordar los obstáculos para reciclar el 15% restante.

Todo este proceso comienza desde la compra hasta las ventas y la producción en donde también es importante ir perfeccionando dicho proceso para asegurarse de que se está aprendiendo y apoyando a la industria para mejorar la gestión de chatarra.

Las partes interesadas esperan que se reduzca la huella de carbono utilizando más chatarra solo que para esto es importante considerar dos realidades:

En primer lugar, contrariamente a las expectativas, no existe un beneficio global del carbono al alentar a los productores de acero a utilizar más chatarra, ya que prácticamente toda la chatarra postconsumo disponible a nivel mundial ya se está reciclando.

Solo a medida que más productos de acero se vuelvan obsoletos, el mundo podrá producir más acero reciclado.

Y, en segundo lugar, cualquier productor de acero solo fabricará los productos que demanden sus clientes. En términos generales, dado que la chatarra es escasa, tiende a utilizarse de la manera que mejor se adapte a su calidad, que puede ser muy variable.

 

Por ejemplo, en términos generales, la placa de acero para la construcción básica de edificios e infraestructura puede fabricarse completamente con chatarra en el horno de arco eléctrico (EAF), donde cualquier cobre en la chatarra se absorberá sin esfuerzo.

Por otro lado, ciertas calidades de acero, para productos técnicamente especializados para sectores como el automotriz y la energía, son actualmente más adecuadas para ser producidas a partir de acero primario en la ruta de altos hornos.

Ahora bien, entre los impactos que la creciente disponibilidad de chatarra tendrá en la industria del acero se confirma que la asignación de recursos más económica es producir acero de construcción (productos largos) con chatarra obsoleta y fabricar aceros más especializados (productos planos) con acero de alto horno (mineral de hierro).

Esto se torna interesante para identificar las tendencias del mercado demográfico y del acero a largo plazo, en donde el mundo estará en condiciones de producir acero a partir de chatarra en lugar de mineral de hierro.

En este sentido se consideraba que el acero se fabricaría predominantemente con chatarra a mediados de siglo solo que se ha encontrado que las economías en desarrollo, donde los aceros para la construcción desempeñan un papel importante, estarán fuertemente influenciadas por la disponibilidad de chatarra, el transporte y el comercio.

Será poco después de 2050 que habrá suficiente chatarra obsoleta para permitir que los productos planos también estén hechos de chatarra obsoleta.

Para 2070, el acero hecho de chatarra será predominante. Por lo tanto, la producción de altos hornos seguirá siendo importante para producir acero nuevo en las próximas décadas.

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Fuentes: Expansión , Aceros Vimar  , YouTube